He tardado más de 30 años en descubrir uno de los mejores ejercicios que existen para el pie caído, típico en las hemiplejias: andar hacia atrás. Con la práctica de esta actividad conseguimos que el pie se caiga cada vez menos. Al llevarlo hacia atrás, la punta del pie es la primera en tocar el suelo, de forma natural. Esto repetido día tras día nos puede ayudar mucho en la marcha.
No dejéis de
probarlo, con cuidado, claro. Lo ideal es tener a una persona al lado, o, en su
defecto, realizar el ejercicio en un pasillo para que las paredes nos den
seguridad o cerca de muebles en los que nos podamos apoyar si perdemos el
equilibrio.