La palabra neuroplasticidad nos trae a la mente algo positivo aunque nunca hayamos oído hablar de ella. No os voy a dar una clase teórica sobre esta materia, yo no dispongo de los conocimientos técnicos requeridos para ello.
En esta publicación me limitaré a daros
unas nociones muy básicas, pero llenas de esperanza. Si consigo que la
curiosidad os lleve a investigar sobre el tema, me sentiré satisfecha, porque
ese es mi objetivo.
En el momento en el que yo sufrí mi
lesión, se pensaba que cuando se perdían las rutas neuronales, nunca más se
restablecían, así es como me lo contaron.
Tras muchas investigaciones, los
especialistas se dieron cuenta de que las repeticiones en los ejercicios
de rehabilitación permitían crear nuevas vías y por tanto recuperar funciones. Esta habilidad nos
prepara para desarrollar nuevas destrezas. Es obvio que si somos
más jóvenes, la capacidad de aprender será más rápida.
Pero, lo importante y esperanzador de la
neuroplasticidad es que la insistencia y la constancia juegan a nuestro
favor para recuperar lo que creíamos perdido. Siempre podremos adquirir nuevos
conocimientos, solo hay que dedicar tiempo y tener ganas de hacerlo, por tanto
también nos da un poquito de esperanza para mejorar nuestro movimiento.
Recordad, cuanto más
practiquéis, más fácil será restablecer las conexiones de nuestro cerebro
con las áreas afectadas. No dejéis de intentarlo.
Las neuronas que se
activan juntas, se conectan entre sí».
Donald Hebb